Anatolia tiene la culpa de haberse enamorado cuando apenas tenía 15 años. Celenio tampoco se enamoró de quien debía. Tábata ama a quien se deja y Rosa cree que está enamorada. Entre ponerse la barba y no caerse de un hilo, transcurre la vida de estos olvidados que se hacen familia para vencer el rechazo, los secretos, las intrigas y el egoísmo, hasta que encuentran la manera de aceptarse en sus diferencias y adueñarse de su circo. 

EL HIJO DEL PRESIDENTE - CIRCO FAMILIAR