Nacieron en Cumaná con el siglo. Amaron como se puede amar cuando se ama con todo, en los tiempos en que les tocó amar. Suceden a la espera del fin, en una Caracas y maneras que les son ahora ajenas… esperando la visita de los más jóvenes que se la pasan tan ocupados… un reggaeton se escucha a lo lejos y logra hacer pestañear la moral sostenida a través de tantos años de pudoroso silencio… Y las llaves que se pierden cada vez que aparecen… como el amor que fue hace tanto pero todavía duele… todavía quiere… todavía da ilusión.

Aurora y Matilde cuando se revelan en sus más hondos secretos, nos acercan a una manera de ver la vida muy distinta a la que conocemos, pero aún cercana. Porque es la manera de nuestros abuelos, que nos acompañan en este querer vivir lo más cerca posible de la felicidad. Y aunque en ese asunto tienen mucho que decir, son muy pocos los dispuestos a escuchar el consejo del viejo.

CON A DE ILUSION