Cuatro vidas, cuatro historias, se encuentran un día de la Madre en el abasto y ese encuentro les cambia la vida. Zuleima, que venía sin ganas de seguir; Gilberto, que cargando con la oscuridad secreta del abandono de su madre, nunca se atrevió a hacerse de hijos propios; Esperanza, que crecía sin padre y sin voz; e Ismael, que vivía sin ley, al borde del fin, sin derecho a la esperanza; se encontraron ese día al borde de la muerte… y la historia compartida, el mismo barrio siempre, el pasado lleno de recuerdos buenos, los puso del lado de la vida, mostrándoles que el afecto puede superar cualquier sospecha. 

CRUZ DE MAYO