Los ángeles están hechos de la gente que cree en ellos. Por eso son cada día menos y entre pocos han de ocuparse de la extensa raza de descreídos que repartidos por el mundo, con necesidades, anhelos y miedos urgentes los invocan sin pensar… Por eso se ven obligados a volar grandes distancias sin reconocimiento ni descanso…Y por eso es fácil encontrarse un ángel cansado de hacer el bien sin mirar a quién, haciéndose preguntas en la barra de cualquier bar olvidado del mundo…

EL ANGEL DE LA GUARDA